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Bueno espero que mi primer relato les haya gustado. Y
gracias a los que me escribieron por email. Bueno si quieren saber como
empezó esto leanse el primer relato quien no lo haya hecho, yo ahora
comenzaré el segundo. Por cierto por si alguien lo quiere saber, de esta
historia han pasado unos 3 años, ahora tenemos los dos 18 años.
Bueno, por el camino a casa, hablábamos de nuestras
cosas, videojuegos, deportes, etc.
Llegamos a mí casa, y nos dirigimos a mi habitación
después de saludar a mis padres y de dejar la ropa sucia en su cubo. En
mi habitación, encendimos el ordenador, para conectarnos al msn, y si
nos apetecía jugar a algún juego. Pero como cada viernes nos pusimos ha
hablar de lo que haríamos el sábado y el domingo. Por el msn hablamos
con unos amigos nuestros y nos dijeron que esa noche no iban a hacer
nada, porque otro chico estaba enfermo y a otro no le apetecía, así, que
no había planes para esta noche:
-Yo: Bueno al final no saldremos, si eso jugamos a
algún juego o seguimos planeando cosas para mañana que aun no hemos
mirado mucho que hacer.
-Alberto: Pues sí, porque aun no sabemos que vamos a
hacer.
-Yo: oye, ¿luego te gustaría repetir lo de esta
tarde?, si te apetece claro.
-Alberto: Claro que sí!! Con lo bien que nos lo hemos
pasado y con lo que me ha gustado, y habrá que probar cosas nuevas ¿no?
-Yo: Pues claro, jajajaja (nos reímos los 2).
En ese momento me acerqué a él y le di un beso, el
cual el acepto gustosamente. El estaba sentado en la cama y me senté
encima suya y note como su paquete se puso un poco duro. Pero tuvimos
que parar, porque escuchamos a mi madre que se acercaba por el pasillo.
Me senté en la silla frente a mi ordenador y Alberto cogió una revista
que había por ahí al lado:
-Mamá: Bueno chicos, antes de que cierre el
supermercado voy a ir a comprar unas cosas, y he pensado que si os
apetece que os compre unas pizzas para cenar esta noche.
-Yo: Por mi bien, mamá, supongo que por Alberto
también.
-Alberto: Sí, si jejeje, no hay problema
-Mamá: ah, Alberto se ha pasado por aquí antes tu
madre, ha traído unas pastillas que te mandó el medico el otro día y que
se te han olvidado en casa. Están en la cocina, luego en la cena te la
tomas. |