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De repente noto que me acarician el culo, me gustaba
mucho, y al rato que me tocan mi ano, yo le dije que lo acariciase, con
un dedo, Alberto me tocaba mi ano, me daba mucho gusto. Se chupó el
dedo, y siguió con mi culo mientras me chupaba la polla, hacia como que
me metía el dedo pero no lo hacia. Llevábamos como 10 min cuando Alberto
me dijo que se iba a venir, pero yo seguí chupando quería que se viniese
en mi boca, me volvió a avisar pero yo seguí entonces empezó a salir
leche de su polla y me llenaba la boca. En esa época no nos corríamos
mucho pero lo bastante para casi llenarme la boca, yo lo fui tragando y
luego chupando, sin dejar nada. En esta ocasión me gusto mucho su sabor.
Me gire, y me puse encima de Alberto con mi cara
delante de la suya, nos mirábamos complacientes, el con un dedo me quito
un poco de leche que quedaba en mi boca y lo chupó él, entonces yo le di
un beso que estuvimos un buen rato besándonos.
-Yo: Alberto, me ha gustado mucho lo del dedo en el
culo jejej. Me apetece que intentemos que me la metas que te parece?
-Alberto: Si a ti te apetece no hay problema, estas
seguro?
-Yo: Si, lo intentamos a ver que tal, si me duele
mucho lo dejamos.
-Alberto: vale, pero a mi me da miedo aun, y un poco
de cosa…. ( no le deje acabar).
-Yo: tranquilo hoy métemela tu si eso, mas adelante
ya será.
-Alberto: vale, pero lo aremos con cuidado no te
quiero hacer mucho daño.
-Yo: gracias.
Y nos fundimos en otro beso que duro otros tantos
minutos, y mientras nos besábamos, Alberto me empezó a tocar el culo y
con un dedo a acariciar mi ano.
Se chupo el dedo, y consiguió metérmelo.
-Alberto: Te duele?
-Yo: no sigue que me gusta.
Continuo muy despacio hasta que consiguió meterme 2,
casi sin dolor, íbamos muy despacio y bien, Alberto lo hacia muy bien.
Yo me al baño y cogi un poco de jabón liquido, y se lo puse en su polla,
y en mi culo. Me puse a cuatro patas, y le dije que lo intentara.
Alberto puso su punta en mi culo, y empezó a introducirla, metió un
poquito y me preguntó si me dolía, yo le dije que un poquito pero que
siguiera, iba metiéndola muy despacio, y a cada trozo iba parando,
cuando yo le avisaba seguía metiendo un trozo. Llego el momento en que
la tenia toda dentro, su cara llegaba a mi oreja.
-Alberto: Que tal? Va bien.
-Yo: si, me duele un poquito pero va bien.
-Alberto: Entonces continuo.
-Yo: si
-Alberto: vale, tienes muy bien culo, te quiero un
montón.
-Yo: yo también, sigue lo haces muy bien.
Empezó a sacarla muy lentamente y luego a meterla.
Primeramente lo hacia muy lentamente así no me dolía tanto y me adaptaba
mejor. Empecé a gozarlo, y el lo noto ya que gemía del gusto, y se me
notaba, lo hacia muy bien y yo disfrutaba.
-Alberto: Estas pasando gusto, mi niño??.
-Yo: si, Alberto sigue, ahora me gusta mucho.
El mete saca empezó a ser mas rápido, y gustoso,
avise a Alberto que cuando se viniera que me avisara, yo gemía mucho del
gusto, y Alberto también disfrutaba.
-Alberto: mm que gusto, que culito que tienes. Ahh
si.
-Yo: lo haces muy bien, ahora me das mucho gusto,
sigue.
Empezó a pajearmela a la vez que me la metía, era un
disfrute que no quería que acabase nunca. Era mi primera vez y me
encantaba.
-Alberto: ooh sii no creo que tarde mucho.
Paso como un minuto desde que dijo esto. Saco la
polla de mi culo, y yo me gire, puso su polla encima de la mía, y empezó
a masturbar las 2 a la vez. Entonces él se vino en mi pecho que casi
llegaron a mi cara, soltando 2 chorros y lo demás caía entre nuestras
pollas, le dije que siguiera con la paja, porque no tarde en venirme yo
también, yo no me corrí demasiado solté 2 chorros pero muy cortos.
Alberto se tumbo encima y me beso.
-Yo: Alberto me ha encantado, lo has hecho muy bien,
me ha dolido un poco al principio pero luego casi nada. Te quiero.
-Alberto: mm a mi también me ha gustado, yo también
te quiero, mi niño.
-Yo: jeje me gusta cuando me dices eso.
Alberto cogio un clinex y nos limpio a los 2. Una vez
limpios, se tumbo al lado mía y nos abrazamos, apago la televisión que
aun estaba puesta. Y nos quedamos abrazados en la cama.
-Alberto: Ahora a dormir mi niño. te quiero un
montón, has hecho que me enamore de ti. Ya no puedo separarme de ti.
-Yo: yo tampoco Alberto, espero estar siempre junto a
ti.
Bueno, acabamos durmiéndoos. Y lo que paso el sábado
y domingo siguiente ya lo contare en otros relatos. Ese fin de semana
fue el mejor de nuestras vidas. |